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No. 1628:
La Primera Ambulancia de la Cruz Roja
Audio

Traducción de Aymará Boggiano

Episodio 1628 en inglés

 

Hoy atendemos a los soldados heridos. La Facultad de Ingeniería de la Universidad de Houston y el Departamento de Estudios Hispánicos presentan esta serie sobre las máquinas que mueven nuestra civilización, y las personas cuyo ingenio las creó.

Un elemento extraño en el Instituto Smithsoniano: Parece una carreta del lejano oeste con su techo de lona y su forma más o menos cuadrada. Tiene una pequeña cruz roja pintada en un lado.

Esta carreta tiene un lugar importante en la historia. Para contar su historia primero hay que examinar las repercusiones que tuvo la Batalla de Solferino en Italia — una batalla en la poco conocida Guerra de 1859. Después de la batalla, un joven suizo con el nombre Henri Dunant trabajo con otros personas que allí se hallaban atendiendo a miles de soldados heridos de Francia, Italia y Austria.

En 1862, Dunant escribió un libro sobre esa horrenda experiencia y lo utilizó para promover la fundación de un grupo internacional para prestar auxilio en tiempos de guerra. La gente respondió positivamente al llamado. Dos años después, el Comité Internacional de la Cruz Roja se había formado con sede en Ginebra.

Las ambulancias eran algo bastante nuevo para esa época. Todas eran tiradas por caballos y pertenecían y eran administradas por los distintos ejércitos. Pocos años después de constituida la Cruz Roja, el ejército alemán comenzó a pintar el símbolo de la Cruz Roja en sus ambulancias. Según el historiador Herbert Collins hasta época de la Guerra Hispano–Estadounidense del 98, la Cruz Roja no contaba con sus propias ambulancias.

Cuando los cubanos se rebelaron contra el dominio español en 1897 Clara Barton, directora de la Cruz Roja Americana, le pidió ayuda al presidente McKinley para recaudar dinero público para poder auxiliar a Cuba. El gobierno termino por unirse al esfuerzo, pero sólo después de que el conflicto había crecido para convertirse en la Guerra Hispano–Estadounidense un año más tarde.

La Cruz Roja recaudó 36.000 dólares. Barton destinó la mayor parte de ese dinero a la construcción de once ambulancias tiradas por mulas. Cada una llevaba cuatro camillas y un barril de agua debajo del asiento del conductor. Dos de las camillas se podían montar como asientos. La empresa Studebaker fabricó las ambulancias poco antes de empezar su propia fábrica de automóviles.

Seis de las once ambulancias fueron enviadas a Cuba. Allí Barton más tarde descubrió que el ejército nunca se tomó la molestia de descargarlas. Dos de ellas fueron utilizadas en Nueva York y una en el Campamento Militar Tomás en el estado de Georgia. Al final solo dos de las once ambulancias fueron utilizadas. Habían sido enviadas no a Cuba sino a Puerto Rico.

Después de la guerra, la ambulancia de Georgia le fue devuelta a Clara Barton en Washington. Un vendedor ambulante de verduras la compró y el Instituto Smithsoniano no la recuperó hasta 1962. Al ser restaurada, hallaron que originalmente se había pintado de Azul de Prusia y Amarillo de Cromo.

A primera vista quizás una ambulancia tan simple como esta no parezca nada especial, pero de pronto emerge su significado. Se reconoce en ella un destello del ingenio en Henri Dunant después de haber visto el sufrimiento en Solferino, y el ingenio emprendedor de Clara Barton. Esta humilde carreta representa el primer acto real de generosidad de una organización mundial de ayuda que no le debía nada a ningún interés nacional en particular.

Les habló Aymará Boggiano en otro episodio de las invenciones de la inventiva de John Lienhard desde la Universidad de Houston, donde nos interesa el proceso de la mente inventiva.

(Tema musical)


Collins, H. R., Red Cross Ambulance of 1898 in the Museum of History and Technology. Washington, DC: Smithsonian Institution, 1965.

Referencias del traductor:
Fotografía de la ambulancia de la Cruz Roja de Clara Barton, 1898 que se encuentra en el Instituto Smithsoniano
Historia e información sobre la Cruz Roja Internacional.
Texto completo del libro de Henry Dunant Recuerdo de Solferino.
La Guerra Hispano-Estadounidense.
La Cruz Roja Americana.

 

Una ambulancia "moderna" (vista en un libro: 1923 Wonder Book of Knowledge)
Una ambulancia "moderna" (vista en un libro: 1923 Wonder Book of Knowledge)

 

La Sede de la Cruz Roja de los Norteamericana en Washington, DC (foto de John Lienhard)
La Sede de la Cruz Roja de los Norteamericana en Washington, DC (foto de John Lienhard)